Alguien que no soy yo celebra una fiesta en mi casa, Dos amantes regalando besos y lágrimas pasean sus cuerpos distraídos en mí. Soy un túnel donde mis personajes alguna vez se encuentren. Atrapados en mis humores, mis deseos... tan sólo hallan el consuelo de existirse en mí, conformando oscuramente mi geografía. Su amor es como una ciudad sólo sentida en la lejanía, que crece, se desfigura, bajo mi guía invisible. A veces tiemblo en esos desprendimientos, pero sé, que ningún tesoro podría cegar una mirada pura. A veces hay que dejar hablar a la voz cegada, iluminar los vacíos con sombras de luz Qué es esta errancia de dioses, tiempos... invocados en el individuo no existido. Puede que nos asemejemos a una antena capaz de sintonizar o fijar canales... o alguna emisora extraña... una música iluminando regiones oscuras ¿Qué es eso del sentido exacto de las palabras?
Entradas populares de este blog
El arrecife, de Edith Wharton (traducción de Juan Jesús Zaro), Alba Editorial. Fragmento I
De vez en cuando, algún ruido en la habitación contigua le representaba con mayor intensidad la realidad de la situación y la singularidad de aquella inmensa y abigarrada soledad que los acogía a los dos momentáneamente, entre largas filas de habitaciones, cada una de ellas con un secreto distinto. La proximidad de todos aquellos misterios que rodeaban los suyos deparó a Darrow una sensación aún más cercana de la presencia de la muchacha, y a través del humo del puro su imaginación la acompañó mientras se movía de aquí para allá, acarició la curva de sus brazos jóvenes y esbeltos mientras los levantaba para soltarse el cabello, imaginó cómo se bajaba el vestido hasta la cintura y luego hasta las rodillas, así como la blancura de sus pies mientras se deslizaban por el suelo hasta la cama... Entonces se levantó de la silla y se desperezó mientras bostezaba y tiraba lo que quedaba del puro. Sus ojos, al seguirlo, se posaron en el telegrama que había arrojado al suelo. De pro...
Timeo, de Platón
El tiempo se originó, pues, con el cielo, para que perezcan juntos al haber sido engendrados también conjuntamente, si alguna vez aconteciese tal destrucción, y siguiendo el modelo de la naturaleza eterna, para que fuese lo más semejante a él [...] Por obra y decisión del dios para que se crear el tiempo surgieron el sol, la luna y los otros cinco astros conocidos con el nombre de planetas para determinar y custodiar las medidas del tiempo [...]. Por esta razón se originaron de los astros las estrellas fijas, animales divinos y eternos que permanecen siempre girando según lo mismo en lo mismo [...]. Sobre las danzas de estos mismos y los encuentros mutuos, sobre las órbitas que regresan dando vueltas sobre sí mismas y los progresos, cuáles son los dioses que se alían y cuántos se oponen en las uniones, sobre cuándo se nos esconden cada uno entre sí antes y ahora, y apareciendo de nuevo envían tem...

Comentarios