Rulfo en la picota


Lo más difícil que tuve que salvar para escribir el Pedro Páramo, fue eliminarme a mí mismo, matar al autor, quien es, por cierto, el primer muerto del libro

Comentarios

Entradas populares de este blog

El arrecife, de Edith Wharton (traducción de Juan Jesús Zaro), Alba Editorial. Fragmento I

Timeo, de Platón